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Historia de Reflexión: El ciclo de la maldad

Historia de Reflexión: El ciclo de la maldad

Había una vez un rey que era tan cruel e injusto que hasta sus súbditos deseaban su muerte o destronamiento. Sin embargo, un día les sorprendió a todos al anunciar que había decidido cambiar su forma de gobernar.

No más crueldad, no más injusticia“, prometió, y fue tan bueno y leal a su palabra que los súbditos cambiaron de opinión completamente. Meses después de su increíble transformación, uno de sus ministros reunió el coraje suficiente para preguntarle qué había provocado su cambio de opinión.

Y el rey respondió: “Mientras caminaba por mis bosques, vi a un zorro perseguido por un perro. El zorro escapó a su agujero, pero no antes de que el perro le hubiera mordido la pierna y lo hubiera dejado cojo de por vida. Más tarde cabalgué hasta un pueblo y vi al mismo perro allí. Le estaba ladrando a un hombre. Mientras lo observaba, el hombre ya enfadado levantó una piedra enorme y se la arrojó al perro, rompiéndole una pierna. El hombre no fue demasiado lejos cuando fue pateado por un caballo. Cayó al suelo y su rodilla estaba completamente rota, quedó discapacitado de por vida. El caballo comenzó a correr pero finalmente cayó en un agujero y a raíz de ahí fue incapaz de volver a correr.

Al reflexionar sobre todo lo que había sucedido en tan poco tiempo, llegué a una conclusión: ‘El mal engendra mal. Si continúo en mis malos caminos, seguramente seré superado por el mal que yo mismo he engendrado’. Entonces decidí cambiar”.

El ministro todavía estaba convencido de que había llegado el momento de derrocar al rey, tomar su lugar en el trono y hacerse con todas sus riquezas monetarias. Inmerso en sus pensamientos, no vio las escaleras que habían delante de él y cayó, rompiéndose el cuello.

Moraleja de la historia de reflexión: El ciclo de la maldad

Esta historia de reflexión nos enseña que el ciclo de los hechos siempre nos devuelve lo que damos a los demás. Si hacemos el bien a los demás, nuestro bien también sucederá. Si hacemos el mal a los demás, nuestro turno también llegará.

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